ISSN: 1605 – 5888    RNPS: 1844

V.17. No.1 (enero-abril) Año 2024, 4ta Etapa

Págs. 197-209

 

El desarrollo de la inteligencia emocional de escolares talentos en tercer grado

The development of emotional intelligence of talented third grade

Artículo de investigación

AUTOR (ES):

Yenia Ortega Pérez[1]

Correo: yeortega@uclv.cu

Código orcid: https://orcid.org/0009-0001-9743-7182

Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas, Cuba

Dr. C. Eraida Campos Maura[2]

Correo: ecampos@uclv.cu

Código orcid: https://orcid.org/0000-0002-4450-6383

Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas, Cuba

Dr.C Elisabet Martínez Mondejar[3]

Correo: emmondejar@uclv.cu

Código orcid: 0000-0002-0989-5651

Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas, Cuba

Recibido

Aprobado

Publicado

12 de octubre de 2023

12 de diciembre 2023

10 de enero de 2024

 

RESUMEN

Este artículo aborda la atención a estudiantes de altas capacidades y talentos como una forma de combinar la búsqueda de la excelencia con los principios de equidad educativa. Se propone una solución a la contradicción existente entre la necesidad de brindar una atención diferenciada a los estudiantes talentosos para el desarrollo de la inteligencia emocional y la práctica pedagógica grupal actual. Se utilizan métodos teóricos y empíricos para abordar este problema, comenzando con un diagnóstico de la situación en un grupo de tercer grado. Como resultado, se propone la creación de un folleto para el desarrollo de habilidades sociales, como parte del área de inteligencia emocional, dirigido a los estudiantes de tercer grado del seminternado (SI) Fernando Cuesta Piloto.

Palabras clave: inteligencia emocional, habilidades sociales, talento

ABSTRACT

This article addresses the attention given to high-ability and talented students as a way to combine the pursuit of excellence with the principles of educational equity. A solution is proposed to the existing contradiction between the need to provide differentiated attention to talented students for the development of emotional intelligence and the current pedagogical practice in group settings. The problem is approached using theoretical and empirical methods, starting with a diagnosis of the situation in a third-grade group. As a result, the creation of a brochure for the development of social skills is proposed, as part of the emotional intelligence area, aimed at third-grade students at the Fernando Cuesta Piloto semi-boarding school.

Keywords: emotional intelligence, social skills, talent.

Introducción

La dirección del proceso de enseñanza-aprendizaje en un grupo estudiantil es altamente compleja por sí misma, pero lo es aún más si se consideran las diferencias individuales que se presentan en él. Esto constituye uno de los retos fundamentales para todo educador: la relación diversidad-unidad (Campos, 2006). En particular, la atención a los estudiantes de altas capacidades y talentos constituye una expresión de la necesidad de conjugar la búsqueda de la excelencia con los principios de la equidad. El principio de igualdad de oportunidades educativas exige tener en cuenta la existencia de la diversidad y las necesidades educativas especiales de los diferentes grupos.

"[…] por mucho tiempo se han considerado los intentos por abordar la educación de individuos altamente capacitados y talentosos como máxima expresión pedagógica de concepciones elitistas. De hecho, es cierto que, en muchos sistemas sociales, el estudio y abordaje práctico de este problema permanecieron (y aún permanecen) dentro de estas concepciones, centrados en la investigación y atención especial a unas pocas personas relevantes o excepcionales, que resultan beneficiarias de oportunidades y esfuerzos particularmente intensos". (Castellanos, 2003, p.1)

Han sido numerosos los autores, escuelas y corrientes psicológicas que han incursionado en la investigación de la inteligencia. Las ciencias de la Educación han planteado desde tiempos remotos la necesidad de estudiar la adaptabilidad del individuo talentoso al medio. Un grupo de investigadores cubanos encabezados por la profesora Francisca Morales Quevedo (2003) condiciona el talento de una persona a un aspecto concreto y no de manera integral.

Muchos autores consultados opinan que la inteligencia emocional no es una sola. Abarca diferentes tipos y características que definen el coeficiente intelectual (CI) de un aspecto de la persona. Estas pueden dividirse en cinco categorías básicas: empatía, habilidades sociales, autoconocimiento, motivación y autorregulación.

A partir de las propuestas de Salovey y Mayer (1990), agregándoles los aportes de Goleman (1995) y Gardner (1996), es posible considerar la existencia de la inteligencia emocional, particularmente al ligar la inteligencia interpersonal con la intrapersonal, las cuales, al ser confrontadas con las otras inteligencias que posee el individuo, permiten generar explicaciones plausibles del porqué sujetos de bajo nivel de CI, pero que poseen un alto manejo de sus emociones, son capaces de imponerse ante aquellos sujetos de un nivel de coeficiente intelectual más alto, pero de bajo nivel en el manejo de sus emociones (Goleman, 1995).

Una de las principales dificultades que presentan los escolares talentosos en el proceso de enseñanza-aprendizaje es que no están correctamente dirigidos en cuanto a la atención a la diversidad en el contexto grupal.  En la atención a estos escolares se evidencia la necesidad de conjugar la búsqueda de la excelencia con los principios de la equidad, lo que exige tener en cuenta la existencia de la diversidad y de las necesidades educativas especiales de los diferentes grupos.

Las autoras de la investigación han constatado en el SI Fernando Cuesta Piloto la existencia de una estudiante talentosa que muestra mayor nivel de conocimientos que el resto de su grupo, por lo que es necesario explotar estas potencialidades a través de ejercicios que desarrollen su inteligencia emocional, declarándose la contradicción existente entre la necesidad de atención diferenciada a los escolares para el desarrollo de la inteligencia emocional y la práctica pedagógica grupal desarrollada.

El objetivo es fundamentar teóricamente el desarrollo de las habilidades sociales como área de la inteligencia emocional de escolares talentosos de tercer grado del SI Fernando Cuesta Piloto.

DESARROLLO

En Cuba no se registra una amplia experiencia pedagógica enfocada hacia la inteligencia emocional, las instituciones escolares trabajan con más insistencia en el desarrollo intelectual del escolar. En la provincia de Villa Clara hay pocas evidencias del trabajo en las aulas para fomentar el desarrollo de las habilidades sociales como área de la inteligencia emocional de escolares talentosos. Sí se reportan investigaciones que tienen como muestra a escolares con dificultades en el aprendizaje.

En el SI Fernando Cuesta Piloto, de la ciudad de Santa Clara, centro donde las autoras desarrollan el trabajo de investigación, faltan acciones para el trabajo con el área de las habilidades sociales en los escolares talentosos, probablemente por no identificar su importancia en el desenvolvimiento social y por las pocas estrategias progresivas para que este tipo de escolar aprenda a identificar sus propias emociones al relacionarse con otras personas dentro del ámbito escolar y en la sociedad.

Para Butcher, “no se ha logrado una definición operacional satisfactoria de inteligencia, para usar los mismos parámetros” (Butcher, 1989, p. 132). Bravo (2002, p. 12) cita a Thorndike, quien aseveró que el resultado de los tests de inteligencia está ligado al entorno cultural en el que vive, y a Vernon, quien considera que “el concepto de inteligencia general es común con un conjunto de funciones cognitivas sobrepuestas, aunque diferenciables, que varían según el nivel social del individuo que se evalúa y distingue diferentes formas de ser inteligente para las diversas culturas”.

Los pedagogos muestran gran interés en los diferentes aspectos relacionados con la inteligencia y sus factores condicionantes, algunos son: factores hereditarios, porque la combinación de genes ofrece multitud de posibilidades; factores biológicos, como la migración de mayor densidad de neuronas especializadas en almacenar conocimiento, desde el tronco encefálico hacia la corteza cerebral, crea conexiones sinápticas más entrelazadas en los primeros meses de vida;  factores ambientales, porque el entorno del individuo es crucial para el desarrollo de la inteligencia; situaciones muy opresivas pueden limitarla al generar inestabilidad emocional. El medio sociocultural es muy importante en el desarrollo intelectual de un individuo. (Campo, 2016).

En 1983 se presenta en el libro Frames of Mind: The Theory of Multiple Intelligences un trabajo en el que consideraba el concepto de inteligencia como un potencial que cada ser humano en diferentes grados, planteando que ésta no podía ser medida por tests, pero ofreció criterios para observarla y desarrollarla. Es así que Howard Gardner define la inteligencia como la capacidad de resolver problemas o elaborar productos que sean valiosos en una o más culturas, por lo tanto, la brillantez académica no lo es todo (Ortiz, 2007).

La definición de Gardner que establece a la inteligencia como una capacidad la convierte en una destreza que se puede desarrollar, llegar a negar el componente genético, porque las potencialidades marcadas en la genética se desarrollan con influencia del entorno. La teoría de las inteligencias múltiples está relacionada con la personalidad, la motivación, la atención y otras teorías psicológicas (Díaz , 2006). El diagnosticar las inteligencias múltiples requiere observación en los ámbitos en donde actúa el alumno: hogar, aula, recreos, calle. Lo importante es ponderar el autoconocimiento y de sus habilidades para aprender a mejorar y llegar a la metacognición (Ortiz, 2007).

La inteligencia emocional es la habilidad para percibir y expresar con exactitud las emociones, tener acceso a las emociones ajenas o generarlas cuando estas sean productivas para el pensamiento; entender la naturaleza de las emociones, de manera que estemos en capacidad de regularlas con el fin de promover el crecimiento tanto emocional como intelectual (López y González, 2005).

Las autoras se afilian al concepto de López y González (2005) por el tratamiento de la inteligencia emocional con elementos precisos susceptibles a formar en escolares talentosos de tercer grado. El concepto recoge la posibilidad de conocer emociones, respeto, amor, poseer una actitud positiva frente a los demás y en la convivencia social, controlar las emociones, superar las dificultades, escuchar y entender a los otros.

Las áreas de la inteligencia emocional

La psicóloga Valeria Sabate (2022), basándose en los estudios de Goleman, identifica las siguientes áreas como componentes de la inteligencia emocional: autocontrol, conocimiento de uno mismo, automotivación, empatía y habilidades sociales. El autocontrol implica regular las respuestas emocionales y afectivas, logrando una adaptación adecuada a los sucesos de la vida. El conocimiento de uno mismo se refiere a la capacidad de identificar las propias fortalezas y debilidades. La automotivación implica ser una fuente de superación personal y energía positiva, incluso en situaciones insatisfactorias. La empatía contribuye a mejorar las relaciones con los demás, mientras que las habilidades sociales son fundamentales para el desarrollo personal y profesional. Uno de los objetivos destacados de la inteligencia emocional es fomentar la conciencia de que cada individuo debe ser su mejor aliado y no su propio enemigo.

Sabate plantea que:

 […] lo que nos ofrece la inteligencia emocional son herramientas y habilidades con las que resolver mejor las complejidades de nuestros contextos sociales. Es un canal del autoconocimiento y una cualidad transformadora. Trabajar las emociones a diario y hacerlo bien, nos permitirá ser más solventes en el campo del crecimiento personal. (Sabate , 2022, p. 1)

Es reconocido por varios especialistas a escala mundial que las habilidades sociales son aquellas que despliega la persona cuando se encuentra en un contexto interpersonal y están influidas por factores físicos, cognitivos y emocionales. Guzmán (2019) reconoce que las habilidades sociales es uno de los componentes de la inteligencia emocional, por medio de ellas se controla las emociones como los sentimientos propios y de los demás.

Las autoras aplican técnicas para caracterizar el grupo de tercer grado, determinar la presencia o no de escolares talentosos y valorar si poseen problemas de adaptación social, así como las posibilidades de su integración armónica al grupo y la práctica de actividades comunicativas grupales para el desarrollo de las habilidades sociales.

Se analiza el documento normativo del Centro de Diagnóstico y Orientación (CDO) del municipio de Santa Clara. Este documento, facilitado por la psicopedagoga, establece que dentro del campo de atención de los equipos del CDO no se puede obviar al escolar talento por constituir una desviación en el desarrollo intelectual que los sitúa por encima de la norma con coeficiente de inteligencia superior a 130. Plantea, además, que aun cuando muchos consideran que estos son niños sanos, adaptables, y que no presentan dificultades de aprendizaje, se precisa su detección y atención oportuna, pues la falta de estimulación en ellos puede acarrear afectaciones en la esfera emotivo-volitiva asociadas al fracaso, la duda, y las frustraciones por la no correspondencia de sus aspiraciones y expectativas con lo que le aporta la escuela. No constituye el tipo más general de niño que se evalúa en los CDO, pero, por lo anteriormente planteado, se considera pertinente realizar algunas aclaraciones para su detección.

Se entrevista a la maestra, quien considera que KBL es una escolar talentosa.

Se revisan los expedientes de los veintidós escolares del grupo E de tercer grado. Los elementos revisados están relacionados con las caracterizaciones de la entrega pedagógica del prescolar a primaria y las realizadas al finalizar los grados primero y segundo. En de KBL se advierte:

Esta escolar se destaca por ser buena en el canto, en la pintura, realiza trabajos manuales que sobresalen en el grupo, en una ocasión confeccionó un trabajo de plástica que quedó como el mejor del aula. Es muy talentosa jugando ajedrez, participa en competencias a nivel de escuela y les gana a escolares de quinto y sexto grados, para ella es una meta por lo cual ha dejado de jugar. Presenta un nivel de razonamiento superior a niños de su edad en cuanto al uso del lenguaje, dominio de la lengua, amplio repertorio léxico y buena memoria. Es muy responsable en cuanto a la participación a las actividades de la escuela. Es muy sencilla, no se fija en lo material. Presenta un carácter fuerte y en ocasiones es impotente. Realiza ejercicios diferenciados con mayor complejidad propuestos por la maestra para desarrollar sus habilidades. Posee improntas, alteraciones, instantes de malas contestas que no dañan su relación con los compañeros, pero que deben ser tratadas para evitarlas.

Fundamentación teórica para una solución pedagógica

La ciencia psicológica ha trabajado con la atención que debe realizarse en cuanto al ritmo de aprendizaje de los escolares (talentos, promedios y con dificultades de aprendizaje), así como trabajos relacionados con las manifestaciones de la creatividad. Estas direcciones están expresamente declaradas en cada orientación emanada de los documentos y acuerdos de la Unesco que tienen eco en el Ministerio de Educación en Cuba: la atención a la diversidad desde el tratamiento individual y grupal de los estudiantes.

Shapiro, Lawrence E. (1997) considera que el término inteligencia emocional fue utilizado por primera vez en 1990 por los psicólogos Peter Salovey de la Universidad de Harvard y John Mayer de la Universidad de New Hampshire. Se empleó para describir las cualidades emocionales que parecen tener importancia para el éxito: la empatía, la expresión y comprensión de los sentimientos, el control de nuestro genio, la independencia, la capacidad de adaptación, la simpatía, la capacidad de resolver los problemas en forma interpersonal, la persistencia, la cordialidad, la amabilidad, el respeto.

Las personas con alto grado de inteligencia emocional tienen, entre otras, las siguientes características: prestan atención a sus emociones, conocen sus sentimientos y no los reprimen, analizan sus proyectos y sueños, tienen un balance constante en sus acciones, no toman nada personal, no se concentran en algo que no pueden controlar, son autocríticos con sus acciones, se fijan en las emociones de otras personas, se motivan a sí mismos constantemente.

Dentro de las habilidades sociales, en la actualidad, se estudia el desarrollo de la confianza social como una habilidad de autoconciencia para reaccionar, responder y utilizar estrategias de regulación para la autoestima y la capacidad de interactuar con los demás en diversas situaciones. La confianza social se refiere a diversos aspectos de las habilidades sociales: tener confianza en nuestra respuesta emocional, llegar a otras personas que el niño no conoce, volver a intentarlo tras el fracaso, ser solidario con los demás, no preocuparse por lo que los demás piensen de sus acciones. (The OT Toolbox, 2021)

En un informe sobre la educación en España, publicado en sitios de la Unesco, sobre la detección de escolares de altas capacidades del sexo femenino demuestran que en las niñas es más difícil su detección. La Unesco reconoce que solo el 35 % de los alumnos con altas capacidades son niñas, a pesar de la existencia de una paridad real en menores de ambos sexos con una inteligencia superior a la media. Una de cada dos sufre alguna forma de acoso escolar, generalmente rechazo, exclusión o agresiones verbales de las que nadie se entera. Tienden a no poseer percepción de sí mismas, a pensar que son menos inteligentes de lo que son, al contrario de los varones. Muchas tienen problemas de conducta: baja autoestima, pocos amigos, intentos de no destacarse en clases y sí por otras conductas para hacerse notar. Por otra parte, se les reconoce un pensamiento y aprendizaje rápido, además de una excelente memoria, son imaginativas, preguntan mucho y tienen un especial sentido del humor. Prefieren estar con niños mayores. A menudo están abstraídas en sus cosas y, por este motivo, se despistan. El informe insiste en la necesidad de la detección y trabajo en tiempo con este tipo de alumnos pata que no sufran abandono pedagógico, problemas de adaptación social y profesional. (Hola, 2023)

CONCLUSIONES

La inteligencia emocional es considerada como la habilidad esencial de las personas para la atención de y percepción de los sentimientos de forma apropiada y precisa, la capacidad para asimilarlos y comprenderlos adecuadamente y la destreza para regular y modificar el estado de ánimo individual o el de los demás.

En el tercer grado del seminternado Fernando Cuesta Piloto son limitadas las actividades para la atención al desarrollo de la inteligencia emocional en el área de las habilidades sociales de los escolares talentosos.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Bravo, L. (2002). Psicología de las dificultades del aprendizaje escolar. Santiago de Chile: Editorial Universitaria.

Butcher,  J.  (1989). Minessota multiphasic: personality inventory-2. Manual for administration and scoring.Minneapolis: University of Minnesota Press.

Campo, M. (2016). Regulación emocional y habilidades sociales en niños con altas capacidades intelectuales. Tesis de doctorado. Universidad Complutense de Madrid.

Campos, E. (2006). Estrategia metodológica para la preparación de alumnos que participan en concurso de español-Literatura en preuniversitario. Tesis de doctorado. Santa Clara, CDIP UCP Félix Varela. Disponible en https: //eduniv.mes.edu.cu.

Castellanos, D. (2003). Hacia una comprensión de la inteligencia. En Inteligencia, creatividad y talento: debate actual. La Habana: Ed. Pueblo y Educación.

Díaz, R. (2006). Inteligencias Múltiples: ¡Despierte el potencial de Aprendizaje! Arizona: Orbis Press.

Gardner, H. (1996). Inteligencias Múltiples. La teoría en la práctica. Barcelona. España: Ediciones Paidós Ibérica, S. A.

Goleman, D. (1995). La inteligencia emocional. Javier Vergara (Ed.). Santa Fe de Bogotá, Colombia.

Guzmán, M.C. (2019). Desarrollo de habilidades sociales a través de actividades lúdicas en los niños de tres años en el centro infantil Cumbaya Valley. Revista Conrado Vol. 14 no. 64, julio-septiembre-junio. ISSN 1990-8644.

Hola. (2023). Niñas con altas capacidades: ¿por qué son más difíciles de detectar? https.//hola.com

López González, J. (2005). Planificar la formación con calidad. España: Epise- Praxis.

Morales, F. (2003) ¿Tengo un niño talentoso? En Granma. La Habana, 27 de mayo.  

Ortiz, M. E. (2007). Inteligencias múltiples en la educación de la persona. Buenos Aires: Bonum.

Sabate, V. (s.f.). Los cinco componentes de la inteligencia emocional. En https://lamenteesmaravillosa.com/componentes-de-la-inteligencia-emocional/

Salovey, P. y Mayer, J. (1990). Emotional Inteligence. Baywood Publishing Co. Inc. Recuperado de www.unh.edu/.../EI1990%20Emotional%20Intel...

Shapiro, Lawrence E. (1997). La inteligencia emocional de los niños. México: Vergara Editor.

The OT Toolbox (2021). Lista de control de las habilidades sociales. https//theottoolbox.com

DECLARACIÓN DE CONFLICTOS Y CONTRIBUCIÓN DE LOS AUTORES

Los autores declaramos que este manuscrito es original y no se ha enviado a otra revista. Los autores somos responsables del contenido recogido en el artículo y en él no existen plagios ni conflictos de interés ni éticos.

Yenia Ortega Pérez: investigación, validación y visualización, análisis formal, investigación, metodología

Eraida Campos Maura y Elisabet Martínez Mondejar: recursos, supervisión, validación, visualización, redacción-borrador original, redacción-revisión y edición.



[1] Licenciada en Educación. Primaria.

[2] Licenciada en Educación. Español-Literatura, Doctora en Ciencias Pedagógicas. Profesora Titular en la Facultad de Humanidades, UCLV.

[3] Licenciada en Educación. Primaria, Doctora en Ciencias Pedagógicas. Profesora Titular en la Facultad de Educación Infantil, UCLV.